
Autoridades estatales y federales integran un grupo de emergencia para contener la plaga y advierten que la atención podría extenderse durante los próximos dos o tres años
Chihuahua.- Chihuahua activó una estrategia interinstitucional para contener el avance del gusano barrenador del ganado, con especial atención en la zona sur, donde se concentra más del 70 por ciento de los casos y de la dispersión registrada hasta el momento.
La coordinación quedó formalizada este miércoles con la integración del Grupo Estatal de Emergencia en Sanidad Animal (GESA), luego de la activación previa del dispositivo nacional DINESA, con base en la Ley Federal de Sanidad Animal. La mesa tiene como finalidad concentrar información, coordinar operativos y evitar que las distintas dependencias actúen de manera aislada frente a la emergencia.
El grupo está conformado por autoridades de la Secretaría de Agricultura, SADER, CPA, Secretaría de Desarrollo Rural del Estado, Sedena, Guardia Nacional, SSPE, Salud estatal y SEDATU, además de otras instituciones que podrían incorporarse en los próximos días. El secretario de Desarrollo Rural, Mauro Parada Muñoz, y Benjamín Carrera, representante de la SADER, señalaron que la coordinación permitirá dar seguimiento constante a la evolución del problema.
Actualmente, la mayor preocupación se concentra en la franja que comprende Parral, Coronado y El Valle, debido a que es en esta región donde se presenta la mayor cantidad de casos. La estrategia contempla primero frenar la dispersión en el sur y posteriormente atender los focos más aislados localizados hacia el norte de Chihuahua.
Una de las principales herramientas para combatir el problema será la liberación de mosca estéril. De acuerdo con las autoridades, actualmente se distribuyen alrededor de 20 millones de pupas a nivel nacional, una parte de las cuales es destinada a Chihuahua y Sinaloa. La planta de Metapa, Chiapas, tiene como objetivo elevar su producción hasta 100 millones de pupas, a las que posteriormente se sumarían otros 100 millones procedentes de Panamá y la producción que genere una planta ubicada en Texas.
Parada Muñoz explicó que no se trata de una solución inmediata, sino de una estrategia que podría requerir entre dos y tres años, debido a que la liberación de moscas estériles debe acompañarse de un proceso de detección, control y posterior erradicación de los focos existentes.
En territorio estatal ya trabajan 30 cuadrillas para atender los reportes y casos detectados. Ante este escenario, las autoridades hicieron énfasis en que los productores deben informar de manera temprana cualquier herida sospechosa en el ganado, ya que intervenir durante las primeras etapas de desarrollo de la larva permite romper el ciclo y reducir la posibilidad de que esta llegue al suelo.
Aunque el descenso de las temperaturas contribuirá a disminuir la población de moscas adultas, los especialistas advirtieron que el riesgo no desaparece, debido a que las larvas pueden permanecer en el subsuelo. Por ello, solicitaron a los ganaderos mantener la vigilancia y comunicar inmediatamente cualquier indicio.
Las autoridades también descartaron la implementación de una cuarentena, al señalar que el gusano barrenador no constituye una enfermedad contagiosa. Explicaron que se trata de una afectación localizada en la piel y que, una vez atendida la herida, el animal puede reincorporarse a su ciclo productivo o comercial aproximadamente tres o cuatro días después.
Asimismo, aseguraron que la presencia del gusano barrenador no afecta la calidad de la carne ni representa un riesgo para su consumo, siempre que la lesión sea atendida correctamente. Los funcionarios compararon la afectación con cualquier otra herida que puede ser tratada mediante medicamentos.
Como parte de las acciones de información, se contempla capacitar al personal que atiende las llamadas al 911, con el propósito de orientar a los ciudadanos que requieran información sobre posibles casos. También se aclaró que la coloración que presentan algunas moscas estériles funciona como un marcador técnico utilizado para su identificación en laboratorios y trampas, por lo que no constituye una característica que la población pueda reconocer necesariamente a simple vista.
La nueva mesa tendrá reuniones ordinarias cada tres meses, aunque durante la actual fase de emergencia se convocarán sesiones extraordinarias cuando sea necesario para modificar o reforzar las acciones conforme evolucionen los reportes. Las autoridades señalaron que el objetivo principal es ordenar la respuesta institucional, mantener comunicación permanente y contener el avance del gusano barrenador en Chihuahua.

